Tal como indica Forbes, en la era del Internet de las Cosas, cobra especial relevancia el Small Data, una solución de marketing que requiere menos capacidad y recursos que el Big Data. El Small Data proporciona insights más precisos y adaptados a las necesidades de cada negocio, se trata de información que ha sido analizada y adaptada a casos específicos. Podemos decir que es la “personalización de los datos”.

Las empresas pueden obtener con esta información los resultados esperados, al manejar atributos muy específicos de sus clientes que afectan al desarrollo diario de un negocio. Pero, ¿es suficiente para conseguir y ofrecer una experiencia de cliente satisfactoria?


¿Qué necesitamos: Small Data o Big Data?

El Small Data es una herramienta muy focalizada y personalizada, a diferencia del Big Data o almacenamiento masivo de datos que es más impersonal. Se atribuye su uso sobre todo a pequeñas y medianas empresas y, en cambio, se relaciona el Big Data con las grandes compañías. Y es que la importancia de aplicar el Small Data como instrumento para conocer en detalle la edad, el status social o los hábitos de los consumidores –indicadores que justifican sus comportamientos- es crucial dentro del Business Intelligence. Facilita la toma de decisiones y la supervivencia de las pequeñas y medianas empresas.

Además, con el Small Data, la información se genera en tiempo real. Esto permite adoptar cambios de forma rápida en cada etapa del ciclo de compra. Una ocasión única para ajustar el plan de acción empresarial y potenciar los resultados del departamento de ventas. De ahí su importancia, porque a través de información accesible, comprensible y verdaderamente aplicable, las empresas pueden influir en sus clientes.

La importancia de aplicar el Small Data como instrumento para conocer en detalle la edad, el status social o los hábitos de los consumidores –indicadores que justifican sus comportamientos – es crucial dentro del Business Intelligence.

Por el contrario, hay marcas que generan y capturan grandes cantidades de información que, si no se someten a un análisis apropiado, nunca resultarán de utilidad. Si no se transforman en conocimiento, difícilmente mejorarán la experiencia de usuario. Por lo tanto, se perderán oportunidades de captar más clientes, aumentar las ventas y la rentabilidad empresarial.

Hay expertos que definen el Big Data como un paso previo al Small Data. Si este último analiza patrones predictivos a gran escala, el “hermano pequeño” aporta datos de corte cualitativo sobre emociones, necesidades, sentimientos y opiniones de los usuarios que les llevan a materializar una compra. La clave reside en transformar esa información a pequeña escala en un valor añadido para el cliente. Como afirma Forrester, las empresas deben de empezar a pensar sobre el Small Data tanto como piensan sobre el Big Data.

En definitiva el Small Data aporta datos comprensibles que se traducen en información práctica aplicable a las tareas diarias de cualquier individuo que forme parte de una organización.


Visión holística del cliente: los datos son conocimiento

La transformación de datos en insights precisos y relevantes para la toma de decisiones es incuestionable. El business intelligence se erige por lo tanto en una herramienta de negocio muy relevante.

Los resultados de un análisis de datos aplicados a la estrategia empresarial pueden ayudarnos a una toma más ágil de las decisiones, a controlar y estandarizar la información, y a ser más eficientes en nuestro negocio.

En definitiva, las ventajas que aportan a las empresas las soluciones de Business Intelligence son el poder consolidar la información multi-origen en un entorno cada vez más divergente de sistemas, operativas y productos; tener una visión holística del cliente y del customer journey; estandarizar KPIs y métricas de negocio; y analizar variables operativas. En definitiva, todo lo que al final repercute en una mejora de la experiencia de nuestros clientes.

¿Por qué es clave para el IoT?

El Internet de las Cosas – o Internet of Things (IoT) supondrá, en pocos años, una revolución para la experiencia de cliente. Y es que no solo serán bicicletas o gafas. Cualquier objeto con sensores podrá conectarse 24 horas y ofrecer datos detallados de sus usuarios. Con ellos, las marcas competirán por satisfacer, de forma inmediata y sencilla, las necesidades de sus clientes.

Así, el Internet de las Cosas posibilitará un mayor número de interacciones entre marcas y consumidores. De forma que el volumen de datos que se manejará sobre preferencias o hábitos será superior al actual.

Por todo ello, es fundamental que las empresas que estén centradas en la experiencia de usuario utilicen herramientas de CRM. Aquellas capaces de recabar información suficiente de los clientes, de forma que estos se sientan protagonistas y parte de la marca.

Vivimos una nueva era. La era del protagonismo del cliente, la era del “Small Is Beautiful”. En ella, el Small Data se antoja como un imperativo para muchas PYMES. Sin duda saber cómo optimizar la experiencia de cliente, establecer relaciones fuertes y duraderas con los públicos objetivos y conseguir consumidores satisfechos, serán los resultados de conocer ya qué es el beautifull data.

Sobre El Autor

Unísono es un grupo empresarial dedicado a mejorar la experiencia de los clientes en todos los ámbitos de relación: contact center multicanal, business process services (BPS) y consultoría. ¿Quieres acercarte a tus clientes, fidelizarles, gestionar sus necesidades, optimizar tus procesos, rentabilizar tus operaciones? Llámanos, te ayudamos. grupounisono.com . También te esperamos en Twitter (@GrupoUnisono) y LinkedIn (www.linkedin.com/company/grupounisono)

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.