Se suele decir que un buen comerciante es aquel que es capaz de vender arena en el desierto. Hoy en día, vender un producto no es tarea fácil. Sobrevivir a la competencia se convierte en una batalla diaria en la cual, únicamente, triunfan los emprendedores más despiertos y que saben adaptarse a las necesidades del momento. Vivimos en la sociedad de las prisas y de la fugacidad.

Para vender es necesario ofrecer un plus al cliente y el éxito pasa por prestar el servicio más personalizado posible. Las empresas deben anticiparse a los deseos del cliente. ¿Pero cómo lograrlo? Hoy en día y gracias a las herramientas digitales que permiten encontrar al cliente adecuado en el momento oportuno, la labor se hace más sencilla y eficaz. Hoy hablamos de una técnica de marketing que está en boca de todos: el geomarketing.

Un mapa digital para potenciar el negocio

El geomarketing es una herramienta que se usa para localizar clientes, sucursales, puntos de venta o competencia. Se trata de un mapa digital que muestra los puntos más interesantes en los cuales potenciar un negocio. Estos puntos se muestran siempre organizados geográficamente.

El geomarketing se basa en la recopilación de datos observados, bien sean compartidos por los usuarios públicamente en sus redes sociales, en sus dispositivos móviles o mediante cualquier relación digital que establezcan con una plataforma. Toda la información que un usuario comparte resulta muy eficaz ya que, tras un proceso de análisis, permitirá obtener datos que orientarán la toma de decisiones. Quienes más se beneficiarán de esta herramienta serán las empresas que tienen acceso a los datos de localización, aunque no son las únicas.

 

Las herramientas de geolocalización alcanzan, fundamentalmente, a cuatro tipos de clientes:

Clientes locales: el geomarketing permite al comerciante conocer en dónde se concentran las personas que presentan mayor demanda de los productos o servicios que ofrece. ¿De dónde se extraen los datos? Existen numerosas fuentes a disposición pública, por ejemplo el índice de renta, que indicarán información muy relevante para segmentar a los diferentes targets geográficamente. Estos datos permitirán al empresario entender a qué zona debe destinar un mayor número de recursos y a localizar zonas en donde haya mayor número de clientes potenciales.

Usuarios de plataformas digitales: las compras en línea permiten saber de dónde proceden los usuarios, a través del rastro que deja la dirección IP. Conocer estos datos permite que se adecue la página a las necesidades del cliente potencial. Por ejemplo, que se muestre en su idioma. Incluso los motores de búsqueda actúan clasificando los anuncios, en función de la proximidad al área del usuario.

La geolocalización se integra hoy en día en numerosas aplicaciones móviles, como un elemento que aporta un valor añadido al cliente final.

Encontramos un ejemplo muy interesante de geomarketing aplicado al e-commerce en la acción desarrollada hace ya unos años por la tienda multi-marca de lujo online Net-a-porter. Una web pública permitió ver qué productos se añadían a los carritos de la compra a tiempo real, localizados geográficamente. Esta plataforma generó mucha expectativa en torno a los productos con más éxito, pero también sirvió como una valiosa herramienta interna, ya que ayudó a entender el comportamiento de sus clientes.

Usuarios activos en redes sociales: la geolocalización se integra hoy en día en numerosas aplicaciones móviles, como un elemento que aporta un valor añadido al cliente final. Por ejemplo, cuando el usuario hace “check in” en un negocio, este puede recibir ofertas personalizadas. A su vez, este cliente aporta datos que permiten dibujar un mapa que ayudará a identificar tendencias de consumo.

Analizar tendencias y hábitos de consumo

Además de los aspectos esenciales que se han expuesto, la geolocalización facilita optimizar en la inversión de los departamentos de marketing. Así el geomarketing permite:

  • Focalizar los esfuerzos en segmentos de mercado específicos
  • Analizar las ventas a tiempo real
  • Analizar el mercado y su potencial de éxito, en base a datos como los ingresos y la renta de personas de una zona
  • Añadir valor a la comunicación con los clientes al localizarla y, por tanto, personalizarla

Ya se trate de una gran empresa o una PYME, todo emprendedor necesita manejar el mayor número de herramientas que permitan desarrollar su negocio en un entorno cambiante. El geomarketing es sin duda una herramienta que debemos seguir de cerca por su potencial a la hora de analizar tendencias y entender los hábitos de consumo de los clientes, actuales y potenciales.

 

Photo Credit: © by goingslo

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