“No  se trata tan solo de una revolución tecnológica sino que es una revolución en la gestión del cambio organizacional”

La transformación digital se inició hace ya 40 años, y en la actualidad sigue evolucionando a una velocidad inimaginable. Esta nueva era de la digitalización se podría llegar a considerar la tercera revolución industrial, ya que la irrupción de las TICs han transformado radicalmente la manera en la que nos comunicamos, nos informamos y consumimos productos y servicios.

Bernardo Hernández, uno de los grandes expertos en innovación, emprendimiento y transformación digital de las empresas, y considerado una de las 25 personas más influyentes en Internet en España debido a su largo recorrido en empresas como  Flickr, Google, Tuenti o Wallapop, entre otras, sostuvo en una ponencia sobre transformación digital que dio a profesionales de Unísono, que la velocidad a la que se ha producido esta transformación no tiene precedentes. Un ejemplo de esta evolución tan rápida es el alcance que logró  Instagram en tan solo 18 meses, con 30 millones de usuarios, y Snapchat que llegó a los 100 millones de usuarios en 3 años.

Un comportamiento que demuestra esta gran revolución es que tenemos la  necesidad de estar permanentemente conectados e informados.

 

La transformación digital, un must de las empresas

La implantación de la transformación digital en las empresas ya no es una cuestión de elección. El mercado exige la digitalización y aquellas organizaciones que no lo lleven a cabo en su planificación estratégica, posiblemente no sobrevivan en los próximos años.

Para ello, hay que conocer todos los cambios que supone esta revolución, empezando desde el equipo directivo,  quienes deben entender esta realidad y tener una visión clara de cómo este proceso va a beneficiar su negocio, hasta el resto de empleados de las compañías. No es tan solo una revolución tecnológica, sino que es una revolución en los procesos y cultura organizacional, que exige pensar en digital y es aplicable a todas las áreas de la empresa.  También es evidente que consiste en una revolución en la personalización y autogestión de los servicios que ofrecen las compañías. Esto las obliga a cambiar su filosofía empresarial, la gestión de sus procesos, la manera de interactuar con sus clientes, e incluso podría llegar a cambiar sus modelos de negocio.

Las organizaciones que implanten la digitalización en su planificación estratégica, posiblemente no sobrevivan

¿Y qué podríamos considerar un éxito de la transformación digital acometida por una compañía?: incremento en las ventas por la personalización y recomendación, extensión del ciclo de vida de sus clientes por la fidelización, reducción de costes por la autogestión y un talento digital potenciado dentro de la empresa que soporta cualquier exigencia externa.

Esta revolución de la que venimos hablando ha modificado también los perfiles profesionales de las compañías, y ha provocado la creación de un nuevo perfil que gestiona el proceso de  transformación que es el CDO (Chief Digital Officer), cada vez más relevante, ya que de él depende el salto a la digitalización en la propia filosofía empresarial.  Pero, este reto no es nada fácil. El CDO (Chief Data Officer) también será un valor añadido en el ámbito empresarial para gestionar de manera efectiva la gran cantidad de información que se produce.

Todos los sectores actualmente están afrontando esta transformación en mayor o menor medida,  según su entorno, las necesidades de sus clientes, los recursos y el tipo de empresa. A primera vista podría suponer un importante esfuerzo, pero realmente ha llegado para quedarse y, antes o después, hay que ponerlo en marcha. Es esencial actuar a tiempo, ya que de lo contrario la compañía puede ver disminuidos sus ingresos y su cuota de mercado.

Como señaló Hernández en la citada conferencia “Internet nos ha obligado a acelerar la transformación digital”. Sin embargo, no todas las empresas han conseguido poner en marcha estos cambios de manera exitosa. Nokia o Blackberry perdieron su posición como líderes del sector de los teléfonos móviles. Al hilo de este dato, se estima que un 40% de las empresas podrían desaparecer por la resistencia al cambio.

 

¿Cómo será el futuro?

Hernández destacaba “En el 2020 la cantidad de usuarios conectados se va a duplicar hasta los 5.000 millones, y la cantidad de información que se va a generar se va a multiplicar por 67.

El futuro será de las empresas que sean capaces de incorporar la innovación en la gestión del cambio organizacional de forma continuada.

Todo esto va a llevar a las empresas a tener que reformular los procesos de relación con los clientes para procesar toda la información que se va a generar. Actualmente tan solo sacamos provecho del 1% de la información que producimos.”

El futuro será de las empresas que sean capaces de incorporar la innovación en la gestión del cambio organizacional de forma continuada. Es posible que surjan perfiles adaptados a nuevas necesidades en este proceso, por ello, se debe estar atento a las últimas novedades y adaptarse lo más rápido posible para mantener los niveles de negocio.

 

Las claves para implantar la transformación digital en tu compañía

Lo esencial, según Hernández, es identificar algún proceso en tu compañía que impacte a un gran número de usuarios y comenzar la transformación digital en ese punto, haciendo pruebas sin la necesidad de emprender proyectos masivos.

El primer paso es lograr interiorizar y comprender qué es lo que se quiere lograr con la transformación digital. Así como contar con un equipo de nativos digitales, que se desenvuelvan y vivan de forma continua esta transformación, lo que facilitará el cambio y la rápida asimilación por parte de la empresa.

Pero la transformación digital no es dar el paso y estancarse ahí. La transformación digital una vez iniciada no tiene fin.

Si quieres disfrutar de la ponencia de Bernardo Hernández, “Transformación digital”, pincha aquí.

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