Hoy en día la digitalización es un fenómeno del que nadie puede escapar, y menos aún las empresas.  Compañías de todos los sectores se enfrentan a los retos que supone la transformación digital, por eso han de saber identificar y aprovechar las oportunidades, así como también conocer los riesgos que implica la adaptación a las nuevas reglas que rigen la relación con los consumidores.

Para hacer frente a este fenómeno, las empresas deben tener la capacidad de adaptarse continuamente a las tecnologías y a las innovaciones pero, además, no deben de perder de vista en ningún momento lo que quieren sus clientes.

Es un proceso en el cual están implicados todos los miembros de una organización, empezando por los directivos. Éstos deben tener la capacidad de conseguir que sus plantillas se comprometan a llevar a cabo esa transformación, así como ser capaces de que la transformación sea lo más rápido posible.

España, bien encaminada

Según el informe realizado por PWC sobre Tendencias de Digitalización en las empresas, en el cual participaron 70 empresas españolas, nuestro país se sitúa a la cabeza de la digitalización de las empresas a nivel mundial, con un coeficiente de digitalización de 77,5 puntos sobre 100.  España se caracteriza por el alto grado de implicación de los directivos de tecnología en lo referente al ámbito digital y por el compromiso de los directivos hacia el mismo.

España se caracteriza por el alto grado de implicación de los directivos de tecnología en lo referente al ámbito digital y por el compromiso de los directivos hacia el mismo.

A pesar de estos datos, España todavía tiene un amplio camino por recorrer. Según el informe de AMETIC sobre Transformación Digital, nuestro país ocupa el lugar 35 en digitalización en cuanto a la formación tecnológica de los empleados.

Algo similar ocurre si nos comparamos con la media europea; España aparece en el puesto 15 de los 28 países de la Unión Europea según el DESI (Digital Economy and Society Index).

Los 10 indicadores claves de la digitalización

Según el informe realizado por PWC, el coeficiente de digitalización de una empresa se mide mediante distintos indicadores.

  1. El primero de estos indicadores sería el compromiso del CEO. Es imprescindible que éste se involucre en todo el proceso de digitalización de la compañía, para así, trasladar este compromiso a los trabajadores.
  1. Los CIOs y CDOs, son los creadores de la estrategia. Aunque el CEO debe liderar la estrategia, los que se encargan de diseñarla son el CIO, Chief Information Officer, o el CDO, Chief Digital Officer, como ya comentábamos en nuestra entrada “Los nuevos perfiles clave de la economía digital”.
  1. Un equipo directivo comprometido. El resto de los miembros de la dirección deben estar también comprometidos con la estrategia digital de la compañía.
  1. Estrategia digital compartida por toda la empresa. Es importante que toda la organización impulse la estrategia digital de la compañía.
  1. Inspirarse en fuentes externas y en el propio entorno. Para así buscar otras formas de uso de las nuevas tecnologías.
  1. Lo digital es una ventaja competitiva. Para poder diferenciarse en el mercado es necesario contar con una buena estrategia digital.
  1. Información. Las empresas deben ser capaces de gestionar y sacar el máximo partido a la gran cantidad de información que existe hoy en día.
  1. Proactividad en materia de seguridad y privacidad. Es necesario gestionar todos los riesgos en materia de ciberseguridad que implica la digitalización.
  1. Hoja de ruta digital. Lo digital debe estar sustentado en una visión a largo plazo, de manera que se puedan tomar decisiones más tácticas.
  1. Y, por último, medir de forma consistente. Es decir, es necesario conocer la rentabilidad de la digitalización, para así medir sus efectos.

La transformación digital, es distinta para compañía, ya que cada una se enfrenta a una situación y contexto diferente. Lo que si coincide en todas, son los beneficios que ésta reporta.

¿Cómo repercute en el éxito empresarial?

Son muchas las empresas que ya han abordado la transformación digital y han obtenido mejores resultados gracias a ello.

A la hora de embarcarnos en la transformación digital, debemos tener en cuenta que para cada compañía el proceso es distinto, ya que cada una se enfrenta a una situación y contexto diferente. Lo que si coincide en todas, son los beneficios que ésta reporta.

Un reciente estudio de CA Technologies y Coleman Parkes, puso de manifiesto las principales ventajas que aporta la digitalización a las empresas, entre las que se encontraba la obtención de mejores resultados financieros. Según este informe, las empresas han aumentado sus ingresos hasta un 39%. En cuanto a los empleados, su productividad aumenta ya que son más rápidos a la hora de tomar decisiones. Y si ya por último  nos centramos en la experiencia de cliente, según los datos de este estudio, se consigue retener al 33% de los clientes.

Un claro ejemplo sería el de la multinacional Starbucks. La clave de esta empresa a la hora transformarse digitalmente ha sido poner al cliente como principal protagonista.

En un principio, lanzó el pago por móvil cuando aún no era algo habitual. A esto le sumó la mejora de su área de Marketing, mediante la automatización de procesos y el desarrollo de un marketing ‘one to one’ específico para cada cliente. Por último, aumentó su inversión en más de 100 millones en el área de tecnología, dejando ver así que no hay otra vía para el cambio que la inversión en tecnología.

El impacto que tiene la digitalización en las empresas de retail

Las empresas de retail también se están enfrentando al reto que supone la digitalización. Los consumidores están cambiando sus hábitos en los procesos de compra de productos, tanto en el entorno físico como online, obligando así a las empresas a incorporar tecnología para poder ofrecer una experiencia de cliente  única, sin barreras y homogénea.

Con el auge de las nuevas tecnologías y las exigencias de consumidores, los puntos de venta deben ‘conectarse’ para mejorar así la experiencia de compra.

Con el auge de las nuevas tecnologías y las exigencias de consumidores, los puntos de venta deben ‘conectarse’ para mejorar así la experiencia de compra. El objetivo sigue siendo el mismo de siempre: vender más y mejor. Para ello, este tipo de empresas recurren a la omnicanalidad, mediante la cual se consigue una trayectoria fluida del cliente entre la tienda y la web.

Un estudio reciente llevado a cabo por la Fundación Orange, analizó el impacto de las tecnologías en las ventas al por menor. Se tomaron los ejes de Cloud, Mobile, IoT y Social y se llegó a la conclusión de que con el uso de estos cuatro ejes, la experiencia del cliente se intensifica, pasando de una experiencia unidireccional a una bidireccional.

Paralelamente, se optimizaron las operaciones y se mejoraron los ingresos de las compañías. En definitiva, se pasó de una mentalidad centrada en el producto a una basada en el servicio.

La empresa Decathlon, ha sido una de las pioneras en cuanto a la digitalización de sus puntos de venta. Sus vendedores van siempre con un dispositivo que lleva instalada una app mediante la cual pueden consultar el stock disponible y hacer pedidos de productos que no están disponibles en la tienda. También equiparon sus cajas con la tecnología RFID, que permite a los clientes pagar sus compras sin tener que pasar por caja, aumentando así la productividad.

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