Hace unos años, la expresión Big Data se nos antojaba muy tecnológica y complicada. Hoy en día es ya una realidad en nuestras vidas.

El Big Data, nació principalmente, por la gran proliferación de sensores ubicados en todos los rincones (un smartphone genera gran cantidad de datos de manera continua), y también por el aumento de la velocidad para transferirlos y la capacidad computacional para manejarlos, además del abaratamiento de los costes del todo el proceso.

Hoy en día, gracias a Big Data podemos visualizar en qué posición se encuentran todos los aviones que sobrevuelan nuestro planeta; predecir en las marquesinas de los autobuses públicos cuántos minutos faltan para que llegue el siguiente autobús; así como ofrecer a cada internauta productos basados en sus propias búsquedas de Google.

Gracias a Big Data podemos visualizar en qué posición se encuentran todos los aviones que sobrevuelan nuestro planeta

El Big Data, se basa por tanto en la obtención y almacenamiento de grandes volúmenes de datos que posteriormente son analizados y a través de los cuales se obtienen distintos patrones sobre los consumidores.

En la actualidad, la implementación de la digitalización ha permitido acumular ingentes cantidades de datos e información. International Data Corporation (IDC) prevé que en 2020 se manejen más de 40 millones de terabytes de datos. Por eso será imprescindible que esa inmensa cantidad de información sea procesada correctamente si queremos seguir avanzando e innovando.

Smart versus Big. Calidad versus cantidad

Hoy en día sabemos que el Big Data ha funcionado entorno a las cuatro uves: volumen de datos, velocidad de obtención y transferencia, variedad de fuentes y veracidad de esos datos. Pero a partir de ahora, los datos van a adquirir un valor adicional. La cantidad se queda atrás y la calidad pasará a ocupar el primer lugar.

Si el Big Data gravitaba sobre cuatro uves, el Smart Data va a añadir una más, el valor que producen estos datos a la hora de tomar decisiones y ejecutar acciones.

Por tanto el Smart Data no implica tener un gran volumen de datos, ni múltiples fuentes, sino que se centrará en el uso inteligente de datos con la finalidad de generar una inteligencia extra en las actividades de las personas.

El Smart Data no implica tener un gran volumen de datos, ni múltiples fuentes, sino que se centrará en el uso inteligente de datos

El ejemplo más conocido son las Smart TV, donde con pocos datos sobre nuestros hábitos, el sistema operativo se encarga de mostrarnos aquello que más nos puede atraer.

Esto quiere decir, que la tecnología va más encaminada a la resolución de problemas que a la acumulación de información.  Smart frente a Big, calidad frente a cantidad. Los casos de éxito dependerán de la utilización correcta de los datos y no tan solo de la acumulación.

El Smart Data en el día a día

A través del Big Data descubrimos que poseer una gran cantidad de información sobre los clientes y sus hábitos de consumo era un elemento clave para conocer a los consumidores y tomar las decisiones oportunas.

Sin embargo, el verdadero reto consiste en saber llevar una buena gestión de esta información con el fin de exprimirla al máximo. En el ámbito de atención al cliente, el Smart Data se centra en aquellos datos que nos revelan los gustos y las motivaciones de los consumidores con el fin de enfocarlo a la experiencia de cliente.

Por ello, a la hora de transformar el Big Data en Smart Data dentro del contact center, debemos seguir el mismo criterio: cada persona es única.

Podría pensarse que sólo hacen uso del Smart Data las compañías tecnológicas, pero su aplicación se hace de manera multisectorial, ya que tiene gran utilidad en educación, sanidad, marketing, recursos humanos y un largo etcétera de sectores.

Cada vez más empresas, incluidas las pymes, utilizan el Smart Data para fidelizar a sus clientes con productos u ofertas personalizadas

Cada vez más empresas, incluidas las pymes, utilizan el Smart Data para fidelizar a sus clientes con productos u ofertas personalizadas: por ejemplo, un supermercado que utiliza datos sobre las preferencias de un cliente, basados en su registro de compras (es vegano, o celíaco, o le gusta el dulce) para hacerle las ofertas que más le puedan interesar.

Pokémon Go: un caso de gran éxito

La aplicación móvil Pokémom Go, que consiste en la captura de diversas criaturas de fantasía, se llegó a convertir en la más popular durante su primer mes de funcionamiento, a pesar de ser lanzada progresivamente en distintos países. Su éxito radicó en el uso del Smart Data.

¿Por qué? Los servicios de geolocalización fueron los responsables de este gran éxito. La empresa creadora lo que hizo fue aprovechar su experiencia con un juego que lanzó anteriormente basado en la localización. El gran volumen da datos ya los tenían y sólo tuvieron que colocar las criaturas en los lugares que fueron adaptados al ecosistema real. Los datos recopilados de los usuarios sirvieron para colocar las PokéParadas.

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