En un contexto social marcado por la digitalización, el mundo laboral tampoco se escapa de esta tendencia y, en concreto, esto comienza a afectar a la propia formación de los trabajadores. Así, la forma de adquirir nuevos conocimientos en el ámbito laboral está cambiando radicalmente.

Lo colaborativo también está marcando la formación en el trabajo y son los propios empleados los que contribuyen a mejorar el rendimiento en el seno de las empresas gracias a los microcontenidos.

La forma de adquirir nuevos conocimientos en el ámbito laboral está cambiando radicalmente gracias a los microcontenidos

¿Cómo sucede esto que parece tan difícil de conseguir? Muy sencillo: hoy en día todos disponemos de un teléfono móvil capaz de grabar un vídeo de 30 ó 60 segundos y de una conexión a Internet con la que compartirlo.

Los beneficios de los microcontenidos

El innato deseo del ser humano de comunicar conocimiento entra en juego en este proceso de aprendizaje a base de microcontenidos. ¿Acabas de descubrir en tu puesto de trabajo una nueva función del programa de gestión de clientes que te ahorra horas de desempeño? Simplemente, grabas con tu smartphone la forma de ponerla en marcha y lo compartes en el grupo de whatsapp de la empresa.

El innato deseo del ser humano de comunicar conocimiento entra en juego en este proceso de aprendizaje a base de microcontenidos.

El reconocimiento personal del logro y el sentimiento de satisfacción por parte del empleado es inmediato y los beneficios para sus compañeros y, en consecuencia, para toda la empresa, se multiplica. Este es el sencillo proceso que provoca que los microcontenidos contribuyan a mejorar el rendimiento laboral y, como vemos, sin ningún costo para las compañías.

Poco a poco, van quedando atrás los tediosos cursos en los que los empleados dejaban de trabajar durante 10, 20 ó 30 horas para realizar acciones formativas incluso con desplazamientos a otras ciudades; formaciones en las que profesionales ajenos a la compañía exponían sus conocimientos sin conocer el día a día del funcionamiento de la compañía.

Ahorro en costes y en tiempo

El resultado es que gracias a la digitalización y a los microcontenidos, la formación en el mundo laboral está sufriendo un cambio espectacular en el que se ahorra en costes y en tiempo, dos bienes muy preciados para las empresas.

Los contenidos de las formaciones, además de ser cortos, se ajustan a la perfección a las necesidades de los trabajadores, precisamente, porque son ellos los que generan el contenido de las mismas.

Se trata de llevar un gesto que ya es muy común en el ámbito personal, como por ejemplo, grabar los pequeños logros de nuestros bebés y compartirlos con nuestros familiares y amigos, al mundo de la empresa. Y si nuestros empleados aún no se atreven a dar el paso, siempre se pueden llevar a cabo acciones corporativas para incitarlos.

 

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.