Smart engagement o compromiso inteligente, es esa relación que todos tenemos con determinada marca o producto.

Los tiempos cambian pero las costumbres no, y desde siempre hemos adquirido marcas o consumimos productos que nos gustan más que otros, que nos ‘caen mejor’ por el anuncio de la tele, o porque aquella vez que tuvimos un problema, nos atendieron bien y nos lo solucionaron satisfactoriamente. Y de aquella vez que nos atendieron, nos escucharon y nos hicieron sentir parte de la marca surge el smart engagement.

Fidelizar al consumidor

Las empresas se ven en la necesidad de avanzar, de hacer fieles seguidores de la marca a los consumidores y, ¿cómo conseguirlo?, muy fácil, escuchando a los que va dirigido el producto. Porque un producto no es para el que lo diseña o el que lo fabrica, es para el que lo consume y de eso sí que sabemos, de consumir y de lo que nos gusta y queremos.

La relación entre marca y cliente es fundamental para que determinada empresa ofrezca un producto acorde a las necesidades del consumidor

Por tanto, la relación entre marca y cliente es fundamental para que determinada empresa ofrezca un producto acorde a las necesidades del consumidor, y esa relación está basada en la comunicación, interactuando con el cliente por medio de encuestas, redes sociales, etc., para saber de primera mano la experiencia de cliente en relación con el producto o servicio.

Escuchar a través de las redes sociales

Las redes sociales juegan un papel clave en el proceso de smart engagement, fundamentalmente Facebook y Twitter, ya que a través de estos canales los consumidores transmiten sus opiniones, sugerencias o críticas a las marcas, convirtiéndose así en el principal medio de comunicación entre empresas y clientes.

Según el estudio anual de redes sociales realizado por IAB el 39% de los españoles realiza comentarios, opina, expone sus problemas o dudas sobre sus compras por internet en alguna red social. Estos canales se han convertido en una nueva fuente de información que influye en otros clientes a la hora de realizar una compra.

El 39% de los españoles realiza comentarios, opina, expone sus problemas o dudas sobre sus compras por internet en alguna red social

Según el citado estudio el 66% de los españoles valora positivamente los comentarios en redes, comentarios que según un 53% sí que influyen en sus decisiones, dato que sigue aumentando año tras año.

Las empresas que involucran exitosamente las redes sociales en sus estrategias, se pueden ver retribuidas con un mayor reconocimiento, vinculación, recomendación y lealtad por parte de sus clientes, lo que a mediano y largo plazo, puede traducirse en el incremento de sus ventas.

¿Cómo medir el engagement?

Existen varias formas de medir la relación cliente/producto o marca. Desde la cantidad de veces que un usuario compra un producto, las visitas a una página web a los comentarios sobre un servicio en redes sociales. La cuestión es saber qué quiere a quien se supone va dirigido el producto y qué mejor forma de saberlo que preguntando, ¿no?

De esta manera se establecen los puntos clave de la relación con el cliente para poder medir el impacto de cada una de las acciones que realizan las empresas para reforzar su lealtad. Preguntar, medir y actuar.

En estos momentos en los que la crisis nos ha llevado a ser menos consumistas, tiene vital importancia el smart engagement. Ese compromiso de la empresa con el cliente para que se sienta partícipe y sea escuchado hará un cliente más comprometido y fiel con ese producto. Esos clientes son a los que se deben las empresas, sin consumidores el producto no tendría razón de ser.

En definitiva, el engagement es ese compromiso de empresas con clientes para que estos, a su vez, adquieran ese compromiso con el producto de la empresa. Una relación firme y duradera en la que todos son partícipes y felices el uno con el otro.

 

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.